Todo aquel al que le gusta la fantasía, cree de alguna manera en las hadas. Estas hadas nos llevaran de la mano, por doquiera que les lleven sus alitas.
Si estamos listos:... despegamos
Un día estás con tu familia como siempre. Y todo va bien.
De repente, a los que dicen que mandan se les cruzan los cables y comienzan a retarse a ver quién la tiene más larga. Y si te encuentras en medio, ya sabes que vas a salir perdiendo.
Supongo que para eso se inventaron los daños colaterales, ¿no...?
La guerra llega y destruye tu ciudad, tu familia, tu mundo...
Quizá no tengas edad para entenderlo, porque en ese momento tu obligación es aprender en el colegio, jugar y crecer con tu familia...
Por eso, cuando esa puta guerra te obliga a despedirte de ella...
Dan ganas de cagarse en dios aunque no exista...
Dan ganas de desear una muerte muy dolorosa y lenta a todos esos que se creen con el derecho de ejercer su prepotencia, alimentar su ego y demostrar que son más fuertes que nadie, llevándose por delante todo lo que, según ellos, les estorba en el camino...
Tantos niños y niñas como la de la foto han de comenzar a madurar antes de tiempo, mientras sueñan con encontrarse de nuevo, con quienes ellos creían que iban a estar siempre: su familia...
Y entonces es cuando nace la incomprensión de la inocencia...
El 4 de septiembre podremos ver en España esta brutalidad de película.
Inspirada en un corto de los hermanos Duffer (Strangers Things), veremos como un avión es acechado por una serie de criaturas misteriosas, llegando a crear también posesiones en los pasajeros del avión.